Te arrancaría el corazón y mis manos estarían llenas de tu sangre. Se filtraría por todos mis poros y recorrerían todas las líneas de mi mano. Lo metería en un vaso con hielo y como un batido con su pajita me lo bebería. Luego, cuando ya no quedara más sangre, cogería lo poco de corazón que te quedara y me lo comería. Me comería todo lo que sientes y has sentido, pasarían todos tus recuerdos por mi mente y sensaciones por mi cuerpo. Y te llevaría en mi. Y seríamos uno.
viernes, 22 de julio de 2011
Hambre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario