Sin embargo puede que te hayas dado cuenta también de que hay una cualidad de carencia y apego en esa intensidad. Te vuelves adicto a la otra persona. Él o ella actúa sobre ti como una droga. Te encuentras en un punto alto cuando la droga está disponible, pero incluso la posibilidad o el pensamiento de que pueda no estar ahí puede llevarte a los celos, la posesividad, los intentos de manipulaión por medio del chantaje emocional, la inculpación y las acusaciones, el miedo a la pérdida, bla, bla y bla. Si la otra persona te deja, esto puede hacer surgir la más intensa hostilidad o tristeza y la desesperación más profunda. En un instante, la ternura amorosa puede convertirse en un ataque salvaje o en una tristeza espantosa. ¿Dónde está el amor ahora? ¿Puede el amor cambiar en un instante a tu amado? ¿Era amor desdel comienzo o solamente...
martes, 27 de diciembre de 2011
Apego adictivo?
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